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Qué es un MVP y por qué es importante para tu empresa emergente

Qué es un MVP y por qué es importante para tu empresa emergente

Cuando se trata de emprendimiento y tecnología, una de las términos más mencionados es el MVP. Pero, ¿qué es exactamente un MVP y por qué es importante para tu empresa emergente? En este artículo, te explicaré todo lo que necesitas saber acerca del MVP y cómo este puede ayudarte a crear un negocio exitoso.

¿Qué es un MVP?

MVP es un acrónimo en inglés que significa “Minimum Viable Product”. En español, se traduciría como “Producto Mínimo Viable”. Como su nombre lo indica, es un producto que se crea con el objetivo de validar una idea de negocio de manera rápida y económica. Un MVP es la versión más simple de un producto que se puede lanzar al mercado para obtener retroalimentación de los clientes.

Un MVP no es una versión final del producto, sino más bien el primer paso para crear algo mayor. La idea es lanzar un producto que tenga solamente las características esenciales que permiten a los clientes obtener valor del mismo.

¿Para qué sirve un MVP?

Un MVP sirve para validar una idea de negocio antes de invertir tiempo y recursos en una versión final del producto que tal vez no tenga demanda. En lugar de crear un producto completo y lanzarlo al mercado, se crea un producto mínimo viable y se mide cómo los clientes lo perciben.

De esta manera, se puede obtener feedback sobre el producto y saber si es algo que los clientes estarían dispuestos a comprar. Si el feedback es negativo, se puede decidir si es viable continuar trabajando en la idea del producto o no.

También sirve para ahorrar tiempo y recursos. Al crear un MVP, se pueden probar varias ideas a la vez y descubrir si existe demanda antes de invertir en ello. Además, al utilizar un enfoque de iteraciones, es posible mejorar el producto en base al feedback de los clientes antes de lanzar una versión final del mismo.

¿Cómo puedo crear un MVP?

Existen algunas formas de crear un MVP. A continuación, te presento tres opciones:

1. Landing page

La forma más sencilla de crear un MVP es a través de una landing page o página de inicio. Esta página se enfoca en un producto o servicio específico, ofreciendo una breve descripción del mismo, los beneficios que ofrece y un formulario donde los visitantes pueden expresar su interés o suscribirse a una lista de correo.

La clave con una landing page es enfocarse en los beneficios que el producto o servicio ofrece, no en las características. El objetivo es vender la idea antes del producto. Si alguien no está interesado en la idea, entonces no es probable que compre el producto.

2. Prototipo

Un prototipo es una versión muy simple del producto que puede ser algo físico o digital. Por ejemplo, un prototipo de una aplicación puede ser una maqueta en papel o un archivo de photoshop que sirve para mostrar cómo funciona la aplicación.

La idea es que un prototipo sirva como una versión temprana del producto para obtener feedback de los clientes. Por lo tanto, no necesitas crear algo perfecto de inmediato, solo algo que permita a los clientes experimentar lo que estás ofreciendo.

3. Producto parcial

Esta opción es la más utilizada por empresas emergentes. Consiste en crear una versión reducida del producto que solo incluye las características esenciales. Un ejemplo sería un servicio de suscripción que solo ofrece un nivel de membresía en lugar de los tres niveles que se planeaban ofrecer.

El producto parcial se enfoca en lo que es más importante para el cliente y se lanza al mercado para validar la idea. Una vez que se cuenta con feedback, es posible ir agregando más características o lanzar una versión final del producto.

Conclusión

Como has visto, el MVP es una herramienta esencial para cualquier empresa emergente. Se trata de un producto mínimo viable que permite poner a prueba la idea de negocio antes de invertir tiempo y recursos en ella. La creación de un MVP puede ser sencilla con una página de inicio o más compleja con un prototipo o una versión parcial del producto.

Lo importante es recordar que el MVP no es la versión final del producto, sino más bien el primer paso para crear algo mayor. Además, al recibir feedback de los clientes, es posible mejorar el producto y, finalmente, lanzar una versión final que sea exitosa en el mercado.